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 -ARTÍCULO- Odio a los genios. Pero le debo la vida a uno.

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Misaki

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MensajeTema: -ARTÍCULO- Odio a los genios. Pero le debo la vida a uno.   Jue Jul 21, 2016 2:27 am

Hace cuatro años.

Arcadis acababa de independizarse de Arcadia. Hasta entonces había sido tanto la fábrica como el laboratorio del Imperio. Había sido también el centro por excelencia donde formar nuevos científicos. Misaki había finalmente vuelto a Arcadia después de siete largos años, solo para después darse cuenta de que ya no estaba en Arcadia, sino en Arcadis.

A los estudiantes que, como Misaki, estaban allí por eso de una beca que Arcadia les había concedido, se quedaron sin saber bien qué iba a ser de ellos. Menos mal que el Gobierno de Arcadis no tardó en 'acogerlos' de vuelta, ofreciéndoles todas las facilidades para continuar los estudios sin problema alguno. Evitando así una fuga de cerebros, algo que Arcadis no podía permitirse. Tales fueron las molestias, que la beca que Arcadis les ofreció una vez la de Arcadia dejó de ser válida, era hasta mejor que la anterior. Osea, escandalosamente mejor. Obstentosa y cara, pornográfica la definieron, a modo de broma, la mayoría de los estudiantes.

Misaki fue una de las beneficiadas, recibiendo ingentes cantidades de dinero para continuar sus estudios allí sin problema alguno. Ella había empezadó hará siete años la doble carrera de Medicina e Ingeniería, pero tras tres años tuvo que abandonarla por diversos motivos, y marcharse con otra beca distinta a Business City. Allí se graduó de Ingeniería Electrónica, y más tarde especializó en Ingeniería Biónica.

Así que esa doble carrera que había empezado en Arcadia hace siete años la continuaría ahora en Arcadis, solo que la gran mayoría de las asignaturas estaban convalidadas, quedándole solo las asignaturas de medicina, por lo que tenía un escandaloso tiempo libre y también una escandalosa cantidad de dinero que gastar. Dos años muy prometedores parecían esperarle, y llenos quizá de demasiadas juergas fiesteras. En cualquier caso, no tardó en encargar por internet una igualmente escandalosa cantidad de cosas, entre las que por supuesto se incluían cientos de inútiles ediciones especiales de cartas de Yugioh.

Como su tiempo libre era demasiado grande, pensó que tal vez sería conveniente presentarse como alumna colaboradora y solicitar, como caso especial, si podía comenzar prácticas como asistenta enfermera. El objetivo era reducir la cantidad de años que tendría que hacer como Médico Interno Residente una vez finalizada la carrera. Teniendo en cuenta que ya había 'perdido' varios años en Business City (aunque no los cambiaría por nada del mundo, aquella ciudad se había convertido en su hogar), no quería pasar medio año sabático y perder la disciplina en el trabajo y estudio, o empezaría a tener problemas otra vez.

Vete tú a saber por qué, una de las profesoras era Nephry Lifeline. Sí, la supergenio de su misma edad que hacía siete años estaba estudiando la carrera de medicina, y iba varios cursos adelantada. En fin, como fuera. Misaki fue a su despacho y le presentó su caso, y recibió por respuesta un bastante directo...

"No."

Resumiendo, le dijo que aquello no tenía sentido, nunca se hacía y no iba a hacer una excepción por una alumna cualquiera. Fin. Buenas tardes. Siguiente.

...

Aquello le sentó a Misaki como una patada en todo el estómago. Madre mía, pero que cabrona la Lifeline. Por lo menos podría haberlo dicho de otra manera. Genios. Siempre lo mismo con ellos. Se creen los dueños del mundo, y miran a los demás por encima del hombro.

Lo que fuera.

[....]

Por aquel entonces Arcadis estaba aún construyéndose. No era precisamente una ciudad tan 'segura' como segun dice la propaganda es hoy día. Una noche como cualquier otra, después de una juerga estudiantil, a Misaki le pararon dos tíos con una navaja. La bolsa o la vida, así de sencillo. Misaki les entregó el bolso con la cartera, el móvil, las cartas, las llaves... todo se lo llevaron. Y ya está. No pasó nada más, gracias al cielo, pero el susto que se llevó ella fue enorme. ¿Qué hubiera pasado si les hubiera dado por matarla? Misaki siempre había sido una chica bastante débil y enclenque. No habría tenido ninguna posibilidad de resistirse. Le hubiera tocado un loco asesino y aquello habría sido el fin de todo. De su vida, de sus sueños, de sus esperanzas...

...

..................

...........................No.

No volvería a pasar.

Aquella misma noche, Misaki empezó a trabajar en un diseño de unos implantes muy especial, completamente personalizados y adaptados. Refuerzos para los huesos y para los músculos. Refuerzos para SUS brazos. Durante toda la semana se enfrascó en dicho proyecto, empleando cómo no esos fondos 'inagotables' que Arcadis proveía para los materiales de estudio. Una mesa de operaciones, herramientas para operar... hasta se construyó un robot brazo mecánico para asistir la operación. Y cuando lo tuvo todo listo, llegó la gran noche.

La noche en que se operó a sí misma los brazos.









[...]











//Tema de Misaki - La Doctora Frankenstein//

Una vez más, la operación salio mal. Francamente mal.


Iba a necesitar ayuda o se quedaría sin brazos. Literalmente. Y aquello sería sin lugar a dudas el final de su carrera. Y por tanto de su vida. No. No, no no no. El mero hecho de imaginarse paraplégica la llenaba de absoluto terror. El dolor físico no era nada comparado con el miedo a quedarse sin sus extremidades superiores. Necesitaba un médico. Ya.

Eran las tantas de la madrugada. El campus estaba lejos de la ciudad. Si pedía auxilio, sí, llamarían a una ambulancia, pero para cuando llegara sería demasiado tarde. Podía saberlo, podía diagnosticarse a sí misma. Oh, no había aprobado tantas asignaturas como para ni siquiera ser capaz de apreciar cuándo una herida era grave. Muy grave. Aún si la atendían ahora, estaría todo el semestre de baja. ...De hecho, apenas podía sentir los brazos, y ya no podía mover los dedos. Empezaba a pensar que aún si la atendían ahora, jamás se recuperaría. La había liado. La había liado bien gorda. Nunca más. Nunca más se operaría a sí misma. Imágenes de la operación a su gato Mufasa pasaron a través de sus ojos, como macabros recordatorios del destino que tuvo su gato. Un destino que parecía cada vez más cercano para ella. "Nunca más, nunca más nunca más nunca más." se repetía una y otra vez con la sangre goteándole de los brazos, entre diversos alaridos de dolor, mientras caminaba como podía para salir de allí, para salir de su habitación de estudiante. Nunca más. Nunca más se operaría a sí misma. Nunca más operaría a alguien cuya operación NO pudiera soportar fracasar. Cualquiera sus seres queridos. Ella misma. Ni aunque le pagaran todo el dinero del mundo. Nunca nunca nunca nunca.

Haciendo acopio de fuerza de voluntad, salió de su habitación dejando un rastro de sangre. Empezaba a marearse, y no dudaba que al poco perdería el conocimiento. Había subestimado la gravedad del asunto. Necesitaba un médico. Allí ahora mismo, o no solo perdería los brazos. Una ambulancia no llegaría a tiempo  ni siquiera para salvar su vida. Necesitaba un médico. Alguien en la zona. Cercano, al que pudiera llegar. Alguien con experiencia, alguien en quien pudiera poner su vida en sus manos. Un genio, un genio...

...Necesitaba a la Doctora Nephry Lifeline.

[...]

Todo el mundo sabía que Nephry Lifeline siempre estaba en su despacho. Se bromeaba con que daba igual la hora, que la doct-hora estaría allí. Daba igual que estuviera dando clases en esos instantes, que si tu ibas a su despacho ella estaría ahí (recientemente estudiantes comprobaron empíricamente que dicha afirmación no era cierta). Se rumoreaba que Nephry Lifeline dormía en su propio despacho, puesto que no era posible científicamente que esa mujer estuviera si no siempre en su despacho. Era la mejor opción que tenía Misaki para salvar su vida, así que marchó... marchó como podía hacia el despacho de su 'archinémesis'. Ella siempre había odiado profundamente a los genios. Con sólo un movimiento de manos, hacian milagros que a ella le costaban meses y meses de trabajo dedicado. "Yo sólo he estudiado el último día y he sacado matrícula" "Esto es muy fácil, me aburro" "¿Tan dificil te resulta?" "No entiendo cómo la gente ha podido suspender este examen" "Tu trabajo de varios meses es una porquería, deja que ahora mismo te enseño cómo se hace."

Odiaba a los genios.

Y sin embargo, aquella noche necesitaba, desperadamente, la ayuda de un genio. Su maldita vida dependía de ello.

Llamó a la puerta del despacho de Nephry Lifeline golpeándo ésta con la cabeza.

Y rezó porque la doctora estuviese 'en casa'.
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Nephry Lifeline

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MensajeTema: Re: -ARTÍCULO- Odio a los genios. Pero le debo la vida a uno.   Jue Jul 21, 2016 4:51 pm

Aunque ya era de noche, entrada la madrugada, y todos los estudiantes del campus se encontraban dormidos u ocupados en tareas de obstinado estudio... el pasillo se inundó de repente de un atroz escándalo. Misaki, hallándose en el estado en el que se encontraba, era incapaz de andar en linea recta sin tropezarse con todo cuanto se topaba, tirando cubos de basura, cajas, extintores... buscando apoyarse en las paredes, en las esquinas... andando en zigzag, golpeando incluso las puertas sin querer... Generando así tal alboroto, que muchos acabaron por salir a echar un vistazo, confusos, hasta algo asustados, pues aunque la joven no era muy consciente, de su boca no dejaban de escaparse gemidos doloridos, jadeos cansados, un agudo llanto ahogado... cuyo eco se extendió y extendió, degenerando en una terrible atmósfera, firmada por la estela de sangre que dejo tras de si. Escena digna de película de terror, por la que muchos de esos espectadores, cubiertos por la negra penumbra nocturna, posiblemente no durmieron mas en lo que quedo de noche... escuchándose los gritos de espanto y terror a espaldas de Misaki, a medida que subía por las escaleras, rumbo al despacho de la Doctora Nephry Lifeline...

Como todos los de su clase, su puerta estaba dos pisos mas arriba, hacia el final del pasillo. Una localización que en cualquier otra circunstancia no le habría molestado tanto... Tal vez hecho bufar un poquito, por necesitar recuperar el aliento, junto a los celos hacia alguien que pese a tener su misma edad, se encontraba tan por encima de ella... ... Sin embargo, así como estaba ahora... hasta subir un misero escalón le resultaba una tortura. Elevaba la pierna, erguía la espalda, y en el momento de estirarse hacia arriba... un poco mas de su brazo se desgarraba. Perdiendo tanta sangre en tan poco tiempo, que a sus ojos no solo les costaba mantenerse abiertos, si no reconocer el color de lo que tenían enfrente. Aunque esto no era nada comparado al propio dolor... Pues como resultaba bien obvio, para conectar una prótesis a un cuerpo, uno debe conectar los nervios orgánicos con los artificiales, en un proceso que de hacerse bien, no debería lastimar demasiado, pero que si quedaba como en su caso, colgando a medio hacer... Bien podía compararse a sentir un hierro hirviendo hincarse en su piel a cada segundo.

A cada segundo.

... Durante los largos tres minutos que le llevo.

Cincuenta y seis escalones.

Y veinticuatro metros hasta alcanzar la puerta...

Y tirarse frente a ella.



No es que no le quedasen fuerzas, pues solo por la adrenalina del momento, junto a su inexplicable y admirable resistencia, habría podido continuar con aquello durante un rato mas... Lamentablemente, lo mismo no podía decirse de sus brazos, que ya ni eran capaces de sentir la temperatura de su alrededor. Era como si estuviesen muertos. Extremidades colgantes, que se le hacían pesadas de llevar... ... Pero ya estaba tan cerca, a tan pocos centimetros... que darle uno, dos, tres, y hasta, cuatro, cinco, seis cabezazos seguidos a la maldita puerta de madera, le parecieron pocos. Posiblemente se haría daño. Seguramente tendría dolor de cabeza hasta pasada una semana. Y sin embargo... continuó. Siete, ocho, nueve veces. No oyendo nada, no logrando escuchar nada... lo cual la motivaba a seguir una décima, undécima, y duodécima vez... Y pese a que sangre corrió por su frente, y la consciencia le daba vueltas... Misaki tragó aire, mucho aire, tanto como sus pulmones pudieron soportar... Dispuesta a lanzar el decimotercer golpe...

... ... Sin llegar a tocar nada.

Pues la puerta se abrio bruscamente.



''¡¿QUIEN...?! ... ¿Uh...? ... ... ¡¡OH!!''


Estando boca abajo, y con los oídos pitando, no logró distinguir muy bien lo que sucedía sobre ella... Sin embargo, era capaz de distinguir la luz del interior, una muy suave, tenue y anaranjada, y que a sus ojos debieron parecerle como mirar al mismo Sol salir del horizonte... Pues significaba que estaba salvada, que la doctora Lifeline estaba ahí, y que aunque fuese por un poco de simpatía hacia un común ser humano, tendría que ayudarla... tendría que... ayudarla...

...

... Aunque la mano que sintió agarrarla de un hombro.

Darle la vuelta, colocarla boca arriba...

Sumado al rostro borroso, pero al mismo tiempo distinguido que vio...

... No se correspondía para nada con Nephry.

En realidad...

...

...



Spoiler:
 


Se trataba de un hombre, alto, corpulento, con una melena plateada atada hacia atrás con una coleta, y cuyas puntas superiores destacaban por un color algo mas oscuro, negro azabache... No obstante, lo que sin duda mas llamó su atencion, incluso al borde del desmayo..., fueron esos ojos azulados y relucientes... junto a la extraña marca-cicatriz que partida desde su mejilla, bajando hasta su pectoral... emitiendo un brillo similar, que translucía a través de una blusa fina... demasiado casual para ser de calle. ... ... Todo eso le hizo sospechar que a lo mejor se había equivocado de habitación. Que aquello no era el despacho de Nephry, si no el de algún otro estudiante, que por algún motivo, no había visto en su vida, y que por lo tanto...


''... ¡Tsk...! ¡¡NEPHRY!! ¡AQUÍ HAY UNA CHICA HERIDA!''


...


...


...


''... ¿Herida?''


... ... Pero igual que música celestial, la inconfundible voz de la Doctora llego a sus oídos. No como un grito, ni como un alarido, si no como la duda de una joven extrañada, incluso algo sorprendida... Que de inmediato se asomó por la puerta... ... Y aunque se la veía distinta a lo usual... con ropas de andar por casa, sin maquillaje, ni complementos, y con el pelo especialmente desenmarañado... ... ... Era Nephry. La Doctora Lifeline. Que acercándose un par de pasos, se agachó junto a aquel hombre, sujetándola también.

''Ummm... Esta pálida, y muy fría...'' Comentó, con tono profesional, habiéndole hasta cambiado el rostro, habituándose muy deprisa a la situación. Muy distinto al de su acompañante, que aún si conservaba el tipo, llevaba desde el comienzo con los dientes apretados y la ceja levantada. ''... Tiene los brazos destrozados... ... ¿Es esto un...?'' ... Rozando con el dedo su herida, muy suavemente, pero lo suficiente como para que reaccionase. ''... ¡Ugh...! ¡Esta perdiendo mucha sangre! ¡Rápido! ¡Llévala al salón! ¡Iré a buscar mantas!'' Y aunque no supo muy bien si todo fue tan deprisa por un efecto de su reseco cerebro, ambos partieron a cumplir sus objetivos con suma rapidez. El primero levantándola cuidadoso del suelo, sujetándola desde la espalda, y partiendo con ella por el corto pasillo, hasta la mesa principal. Mesa que él limpio de un manotazo, lanzando platos, copas, botella de vino... para en seguida dejarla reposada. Mientras que Nephry apareció de inmediato con un saco de mantas bajo su brazo izquierdo, acompañada de una caja de primeros auxilios bajo el derecho. Dejándolo todo junto a Misaki, comenzando, sin perder oportunidad, por apretar y limpiar la herida.
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Misaki

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MensajeTema: Re: -ARTÍCULO- Odio a los genios. Pero le debo la vida a uno.   Jue Jul 21, 2016 5:52 pm

//Tienes razón, hace falta constitución y resistencia para moverse y llegar hasta allí, y permanecer despierta. Entonces, pongamos que Misaki tenia resistencia EXCEPCIONAL y fuerza MALA antes de ponerse el implante y permutar las características//


Pelo enmarañado, nervios, restos de lo que pareciera una cena romántica con sus copas de vino... Pff... ¿Quién le iba a decir a ella que la 'genial' y famosísima Doctora Lifeline estaría vulgarmente liada con Lumus, quien ronda todos mis temas cual creepypastah uno de los soldados de Arcadis? "Hu... huhu..." aquello por algun motivo le resultaba gracioso, casi que se rompía el mito, así que las juergas nocturnas no eran demasiado vulgares tampoco para los genios y todo...

"...Siento haberos aguado la fiesta romántica." le dijo al soldado, dejándose mover por él. "...¿No te molesta que ella sea una genio y tú no?" le preguntó, obligándose a esbozar una sonrisa.

La colocaron sobre la mesa y Nephry no tardó en traer unas mantas. Y una caja de primeros auxilios. ¿Primeros auxilios? ...Venga ya... ¿No tenía nada mejor que eso? ¿Con todo lo que pagaba Arcadis y no tenía material quirúrgico en su habitación? Menudo desastre estaba hecha. Empezaba a sentirse culpable por meterla en esto. Especialmente cuando recordó que la especialidad de Lifeline era la Psicología, y ésta no tiene nada que ver con la cirujía. "...Tipo de sangre AB positivo..." informó de inmediato a la vuelta de Nephry, sabiendo que iban a necesitar mucha, pero que mucha sangre. "...Un poco de anestesia también, por favor... pero no dejes que me duerma... La prótesis... el implante... si lo retiras... ... ......" pausó un momento, no queriendo pensar demasiado en qué pasaría si los retiraba. "No lo retires. Tienes... tienes que terminar de implantarlo, o sino voy a perder los brazos... ¿Sa-sabes cómo se hace? ¿Has operado alguna vez? ...¿Sabes de biónica? ¿Has... has puesto implantes a alguien alguna vez?"

"...Puedo... puedo guiarte si quieres..."


Última edición por Misaki el Vie Jul 22, 2016 8:04 pm, editado 1 vez
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Nephry Lifeline

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MensajeTema: Re: -ARTÍCULO- Odio a los genios. Pero le debo la vida a uno.   Vie Jul 22, 2016 4:11 am

Por los pelos, el color de los ojos, y las claras cicatrices que se veían a través de aquella blusa, Misaki supuso en seguida que aquel hombre debía ser un Soldado, posiblemente, parte del grupo homónimo que Arcadis tenia como fuerzas especiales. Al fin y al cabo, no pareció costarle mucho llevarla de una punta a otra de la habitación, cargándola y apoyándola sobre la mesa con sumo cuidado, procurando que su cuerpo no se agitase, y que perdiese mas sangre... Pues si algo podía distinguirse en aquella mirada que él tenia, era el sentimiento de... molestia. Molestia por contemplar a alguien en ese estado, molestia por no poder hacer nada para evitarlo, y molestia por tener que esperar y confiar en otra persona... ... que él bien sabia que se sentia igual. No por nada, cuando Misaki le soltó aquella pregunta, los ojos del amigo/amante/pareja de Nephry parpadearon bruscamente, mirándola, para luego quedarse pensando con la vista puesta en el pasillo.

''¿Una genio, dices...? ... ... Uh...'' Preguntó, cerrando por un instante la vista. ''... No. No me molesta. Llevo con ella varios años, y... jamas nos hemos tratado con aires de superioridad...'' Unas palabras que quizás, tanto por ver sonreír a Misaki, como por el pensamiento que le trajeron a la mente, acabaron por hacerle esbozar una corta sonrisa. ''Jeje... Ademas, si ella presumiese de inteligencia... Yo debería poder alardear de fuerza, resistencia, ¡Magia, belleza, y...!''

''... No la agotes con tus tonterías.'' Le cortó Nephry, nada mas salir del pasillo. ''Si la pones nerviosa, solo conseguirás que se desangre. ... Ademas...'' ... Arrojandole entonces unas cuantas toallas a la cabeza. ''Tu solo destacas por tener mas fuerza. ¡Así que haz algo útil con ella! ¡Y aprieta ese brazo!'' Señaló, tanto en burla, como en serio, queriendo restar algo de la tensión que el hombre sentía, y que tras asentir, comenzó por oprimir el hombro derecho, cubriéndolo con tres paños gruesos. Acto que ella imitó en el izquierdo, buscando al menos sellar la herida, para así comenzar a pensar en lo que hacer...



El problema estaba claro, y es que carecían de medios. Las heridas de Misaki eran muy graves, rasgando varias arterias, entre ellas una importante... De por si, que la chica siguiese consciente, ya era de elogiar, y hasta de agradecer... pues aunque Nephry trataba de ocultarlo con un rostro serio y concentrado, sin apartar la mano de la toalla, mientras abría y rebuscaba a toda prisa en la caja de primeros auxilios... ... En el fondo se estaba poniendo muy nerviosa. Porque mas allá de que solo fuese una psicóloga, en aquel despacho solo disponía de lo básico entre lo básico... y solo por el hecho de que iban a necesitar un transferencia urgente de sangre, el sudor frío no tardo en aparecerse sobre su frente.

... Sobretodo cuando la chica comenzó a hablar.

Soltándole toda esa información...

Todas esas peticiones...

Toda esa...

Responsabilidad.



''... ... ...'' Y su acompañante se daba cuenta, pasando la vista desde Misaki hacia Nephry, con los ojos abiertos como platos, apretando una herida que no dejaba de sangrar por mas fuerza que hiciese. Y escuchando lo que la joven soltaba, acerca del tipo de sangre, la anestesia, la prótesis... ... ''... Ugh...'' Porque solo ahora se daba cuenta de que aquellos dos brazos eran, en efecto, artificiales, no pudiendo evitar soltar un chasquido molesto. ¿Pues como demonios iban a solucionarlo? No valdría con coser la herida. ¡Tendrían que acabar la operación al completo! Y sin medios, ni material, ni...

''... Rasler.'' ... Le llamó. Con una voz... tal vez no tan calmada como antes. Pero que si se tenia en cuenta la situación... continuaba siendo tan implacable como el acero. ''... ... No puedo hacer nada en estas condiciones. Pero tampoco podemos llevarla a un hospital. Tardarían mucho, entre el viaje de aquí, a allí...'' Y sin embargo, todavia seguía sudando, necesitando parar un segundo para limpiarse el sudor de la frente, aprovechando así para apuntar con su mano a la ventana. ''... Pero tu seras mas rápido.''

Una sugerencia abierta, que aún sin definir o explicarse bien, el tal Rasler pareció entender de una sentada. ''... ... De acuerdo.'' Respondiendo con un simple asentimiento, por el que se apartó de Misaki, se levantó, y sin perder oportunidad, tan rápido que hasta pareció un poco absurdo... el hombre salió corriendo, y saltó por la ventana.


...

...

...

... Escena que perdio toda su gracia...

Cuando Misaki noto una aguja clavarse cerca de su pecho.



''Tienes... mucha suerte... ... ¡Hnnf...!'' Oyó decir a Nephry junto a ella, cambiándole el tono, el volumen... escuchandosele hasta soltar finos suspiros y quejidos. ''Si yo estuviese en tu situación... creo que lo estaría pasando mucho peor...'' Al fin y al cabo, cuando giró su cabeza, lo primero que vió fue aquel largo tubo de plástico, ya teñido de rojo, saliendo de si misma... ... hasta conectarse con el brazo derecho de la doctora. ''¡Hmph...! ... Uf... ... Yo soy Cero Negativo... Así que... seré tu donante... ... y doctora.'' Y aunque le molestaba, aunque le dolía un poco... Nephry consiguió erguirse lo suficiente como para no solo moverse junto a Misaki, si no atraer la caja, retirar las toallas ya mas que teñidas de sangre... Y sonreír, mirandola a los ojos. ''Muy bien... ¿Que hago ahora?'' Le pregunto, tratando de que la herida no volviese a abrirse del todo. ''Mi fuerte no esta en la biónica... pero mi nov- ... ... ... Rasler. Tiene una prótesis también... De vez en cuando se la ha partido y se la he tenido que recolocar... ... ¡Hmf...! ... ... Así que creo poder apañármelas, si me dices donde conectar cada cosa...'' Trataba de sonar positiva, segura de si misma, y no solo por quedar bien, o por darse a si misma ánimos, si no también para dárselos a Misaki. En verdad... era ella de la que dependía todo esto. Y hasta que ese hombre regresase con lo que Nephry le había pedido, mas les valía ponerse a trabajar.
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MensajeTema: Re: -ARTÍCULO- Odio a los genios. Pero le debo la vida a uno.   Sáb Jul 23, 2016 12:37 am

{Me puse a investigar por ahi sobre medicina y en verdad no encontré nada. No sé buscar asi que me lo inventaré tó xD}

"Un arma de Hielo... hielo por todo el brazo... como anestesia por favor..." El dolor... una vez agotada la adrenalina que le había permitido llegar hasta allí, ahora era tan... insoportable... sentía que perdería el conocimiento en medio minuto... El soldado apretó unas toallas en en el brazo derecho a la altura de los hombros, para detener el flujo sanguíneo. Nephry hizo lo mismo con el izquierdo, pero con muy poca fuerza, con lo que el hombre {EL HOOOOMBRE HURRRRR (?)} aseguró también fuerte las toallas del otro brazo. Estando tumbada como estaba, Misaki empezaba a perder la noción del tiempo y asumía no tardaría en perder el conocimiento. El hombre se tiró por la ventana sin más, pero a Misaki no le importó demasiado (de hecho le resultó gracioso) porque estaba a puntito de quedarse dormida. Sin embargo el dolor de la aguja clavarse en una de los vasos sanguíneos cerca del corazón la despertó por completo, emitiendo un alarido de dolor y echándose hacia adelante por un momento en respuesta. "...¿Esa... es tu sangre entonces?" Cero negativo... el donante universal. Misaki era AB+, receptora universal, así que podía recibir cualquier tipo de sangre. Efectivamente, si el caso hubiera sido el contrario, a ver de dónde sacaban muestras de sangre para la doctora Nephry, teniendo en cuenta que por fuerza deberían de ser del mismo tipo, cero negativo. De hecho, si no tenían cuidado, el caso pronto podría de hecho convertirse en el contrario. "...¿Cuánto pesas?" le preguntó. "Sí. ...Agh, que cuánto pesas digo..." A juzgar por la presión con la que circulaba la sangre... y el peso aproximado de la doctora... "Veinte minutos..." calculó. "Pon una alarma a veinte minutos... ese es el tiempo máximo en el que podrás donar sangre con seguridad. A partir de ahí... quítatelo..."

"¿Qué hago ahora?" le preguntó. Misaki no podía ver bien su herida, así que lo primero que pidió fue que la recostara mejor. "Pega la mesa a la pared y elévame la cabeza un poco... no veo bien desde aquí..." Uno o dos cojines o almhoadas bajo su cabeza bastarían para que la peliazul pudiera ver bien a la pelirroja y sus nervios, así como las heridas de los brazos y el instrumental disponible. "Tienes... ugh..." dolor. Dolor dolor dolor DOLOR. "...Tienes que limpiar la sangre que queda en la herida primero... Vaciarla. No hay... ugh... no hay tubos de drenaje en los botiquines de primeros auxilios, así que... ne-necesito que improvises un tubo de drenaje... con lo que tengas a mano... Busca... busca una pajita... celo, tal vez unas gomas... un destornillador y... ah...aaagh... una aspiradora pequeña... y combínalos pulsando X para abrir el inventario y después arrastrando uno de los objetos al otro siguiendo las instrucciones que te daré cuando... agh... los traigas."
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Nephry Lifeline

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MensajeTema: Re: -ARTÍCULO- Odio a los genios. Pero le debo la vida a uno.   Lun Nov 07, 2016 7:57 am



La sensación de la aguja clavada en su brazo, como la vía intravenosa succionando su sangre, pronto se volvieron tolerables para Nephry, consiguiendo calmar su respiración, con un par de ejercicios rápidos de inhalar y exhalar, cerrando los ojos, reuniendo ánimos y fuerzas, centrándose en la labor a mano... Mas que lista para operar. Por ello, nada mas Misaki abrió la boca, y con voz débil y cansada reclamó sus primeras demandas, la Doctora fue rauda, manteniendo firme a la paciente con una mano, mientras que con la otra, apoyada en el frontal de la mesa, empujó directa hacia la cocina, haciendo girar las ruedas de aquella improvisada camilla. ''Tengo hielo en el congelador, si. Pero no tengo anestesiantes, no. Aunque paso mucho tiempo aquí, no me gusta traer esa clase de... cosas a mi despacho. Prefiero mantenerlas en mi otra residencia.'' Explicó, apoyando la cabeza de Misaki sobre unas cuantas almohadas mientras tanto, habiendo relajado su tono de voz, respirando por la nariz lo mas naturalmente que podía. ''Si, cero negativo. Toda mi familia es cero negativo. ... Viene de mi madre, supongo. No lo tengo claro. Pero me ha traído muchos problemas desde que tengo memoria...'' Comentario que le hizo esbozar una mueca doblada, medio sonriente, medio disgustada, medio asqueada, echándole entonces un vistazo a sus grotescas heridas, subiendo hacia su rostro. ''Yo también he intentado locuras como estas muchas veces... ... pero siempre trataba de tener a alguien conmigo. No como tu, Tsch... ¿A que clase de doctora se le ocurre hacer semejante locura?'' Cuestionó, muy en serio, ... aunque terminando por levantar la ceja con dureza. ''... Ademas... ¿Tu te llamabas Misaki, no? Misaki... Oota... ... La semana pasada creo que viniste a presentarme una solicitud, ¿Verdad?'' Levantando la otra ceja, pronunciando un rostro entre ofendido e irónico, como si le hiciese tanta gracia como le daba fastidio. ''Una... estudiante... ... Ugh... ¿Es que tratabas de impresionar a alguien, Eh? ¿A algún mozo? ¿Al director? ... ¿A mi, quizás? ... Pues bueno, me alegra decirte que lo has logrado. ¡Por ser una formidable idiota!''

Su critica finalizó a la vez que la mesa chocaba suavemente contra la pared, encajada en el medio de la compacta cocina, justo al lado de la nevera, frente al fregadero, y junto a las múltiples estanterías y gavetas, repletas de utensilios, como también de algunas cajas de herramientas. Con un despacho tan reducido, era normal que Nephry tuviese todo acaparado en un mismo sitio, como también que decidiese llevar la operación concretamente allí.

''¿Mi peso? ... Um. Creo que eran 62kg... ... Aunque el mes pasado, entre las fiestas de navidad, de cumpleaños, de universidad... puede que tenga dos, cuatro, cofcofdiezcofcof kilos de mas... Así que no te preocupes. Aguantaré.'' Reafirmó, echando un rápido vistazo a los elementos que allí reposaban. No disponía de ningún temporizador como tal a mano, así que en su lugar se agachó, tomó la ruedecilla del reloj del horno, y la accionó, dejando que la cuenta atrás de 20 minutos comenzase, en un suave, aunque persistente pitido de fondo. Tras esto, aún agachada, la Doctora retiró un par de guantes de limpieza amarillos, que sin cuidado alguno lanzó sobre la encimera, girándose a toda prisa al congelador, de donde sacó una cubeta repleta de muchos cubitos de hielo, típico para colocar botellas de vino. Luego, prácticamente al mismo tiempo que Misaki explicaba el resto de utensilios, su mano derecha puso un mediano calentador de agua a hervir, mientras que la izquierda sacaba la caja de herramientas, colocándola junto a lo demás. Apartó vasos, platos, y algunos tenedores... pero no los cuchillos. Dándole una forma mas manejable a aquella improvisada sala de operaciones, acabando al minuto y medio... Justo cuando el agua termino de hervir.

''Tienes razón, si. Sin equipo profesional, deberé improvisar... ... Pero cada utensilio que utilice debe estar desinfectada y esterilizada. Lo que menos necesito ahora es provocarte una gangrena.'' Avisó, tomando una palangana en la que vertió toda el agua hirviendo, arrojando en su interior tanto los guantes como los cuchillos. ''No puedo utilizar alcohol. Es solo una botella, y quiero reservarla para tus heridas. Por fortuna, el agua hirviendo es igual de efectiva. Así que lo siento de antemano si te cae alguna gota encima...'' Y sin esperar a que el agua caliente se escurriese, aún con vapor emanando del plástico, Nephry sacó y se puso los guantes. ''... ¡AGH...!'' Mordiéndose el labio en un quejido reprimido, apretando los ojos, las manos... aunque sin detenerse. Agarrando varios de esos cubitos de hielo, esparciéndolos sobre las heridas mientras que rebuscaba los componentes para el tubo de drenaje. Una pajita de sobre, un rollo de celo, un destornillador de la caja de herramientas, y una pequeña aspiradora para el polvo. Solo faltaban las gomas, que tras mirar y remirar en sus alrededores, termino localizando justo delante de ella. ... Tirando un poco del pelo de Misaki, deshaciendo su peculiar coleta, retirando la cinta elástica que lo sujetaba. Materiales que, por supuesto, arrojó a la palangana herviente, esperando unos segundos a que todo rastro de bacteria muriese. Y con el temporizador del horno aún corriendo, Nephry se limpió el sudor de la frente, terminando por tener todo ya listo y expuesto frente a la reposada paciente.

''Adelante, Doctora Misaki... ... Uf... ¿Que hago a continuación?''
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Misaki

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MensajeTema: Re: -ARTÍCULO- Odio a los genios. Pero le debo la vida a uno.   Miér Ene 18, 2017 6:06 pm

"Haha... uuuh... hahaha..." rió con dificultad. La supergenio, cómo no, pensaba que el mundo entero giraba a su alrededor. "No intentaba impresionar a nadie... ni mucho menos a ti..." contestó, un poco ruda tal vez, con demasiado franqueza. La doctora tuvo que esterlizar de inmediato un montón de materiales, con agua hirviendo, y no había tiempo así que se disculpó si le caía una gota de agua hirviendo por el camino. Se puso los guantes prácticamente hirviendo y seguramente se quemó las manos. Misaki parpadeó, impresionada. No todos los médicos hacen eso por ti, y menos una psicóloga en una operación con muchísimas posibilidades de salir mal. Aunque bueno, muchos médicos no hacian eso porque el que te caigan gotas de agua hirviendo en mitad de una herida abierta no es precisamente algo deseable... "AAAUUUGHHH..." no pudo evitar sino soltar un alarido de dolor cuando estas cayeron sobre su herida. Pero es lo que había, y al menos eso volvió a despertarla.

¿Que qué hacer a continuación? "En mi bolsillo... una cajita de herramientas básicas. Alicates, corta cables... Ponlas también a hervir..." le pidió, recordando que les haría falta.

"Ahora... mientras presionas para bloquear las vías sanguíneas principales del brazo... usa el tubo de drenaje para limpiar toda la sangre que se ha salido. Después, pon una gasa, para que absorba toda la que se vaya perdiendo... No presiones... para bloquear la circulación... no sea que reviente... eso sería malo, no queremos una hemorragia interna..."

Empezaba a marearse otra vez.

"...Haz... lo mismo con el otro brazo... Las gasas las tienes que sustituir cuando veas que ya no pueden empaparse de más sangre... ........" paró un momento para hacer unos cálculos, cálculos que se le atragantaron por los mareos. "...Unos seis minutos... más o menos... con un margen de error de unos dos minutos... y sustituyes la gasa, si ves que está tan roja como... como tus cabellos..." {:$}

....Una vez limpio el campo de trabajo, debía tratar el brazo.

"...Antes... antes de arreglar las heridas hay que reparar la prótesis... Necesitamos... lu-luz..." tosió con mucha fatiga y fuerza unos instantes, y luego, con lágrimas en los ojos parpadeó. Cuando Nephry iluminase, Misaki empezaría con las instrucciones de reparación de la prótesis. En primer lugar, tenía que sacar las herramientas del hervidor. "Desatornilla... la tapa... ....No te preocupes... por la temperatura, el material protésico debería resistir... si-siempre que no roces la carne, claro..."

Nephry se dio cuenta de que la tapa, en primer lugar, no estaba bien cerrada, por algún motivo, tal vez fue uno de los errores. Lo que significaba que el interior estaría empapado de sangre, y tendía que filtrarla nada más abrirla, en cada uno de los brazos. "Estaba... estaba asustada, aterrada y no razoné bien...." comenzó a explicarle Misaki entonces, parecía que hablaba de algo de antes. ¿Lo del por qué hizo esa locura? "Soy débil... me atracaron... vinieron con una navaja... y no pude hacer nada..."

Ya estaban drenadas ambas prótesis. Cada una tenia un problema distinto. En el brazo izquierdo, de alguna manera se habían soltado los cables. En el derecho, los cables estaban en su sitio, pero la carcasa metálica estaba completamente suelta. Por no hablar de que Misaki no se había limitado a reforzar los músculos con añadidos cibernéticos. Literalmente, se había reforzado los huesos con metal. ¿¡Pero qué locura era aquella!? ¿¡Qué se creía, Lobezno!? Nephry no sabía mucho de minerales, pero seguro que debía ser algún tipo de metal que solo Arcadis podría ofrecerle. Un material caro, valioso. Pensó que tal vez, demasiado valioso como para estar en manos de una estudiante. Así que o aquella chica era una especie de agente secreta de Arcadis (lo dudaba, aunque por la locura que acababa de exhibirle poniendo su vida en peligro de esa manera, hasta sería creíble) o los metales los había robado... Aunque tampoco parecía una chica capaz de algo así. ¿Seguramente los había adquirido, en el mercado negro o algo? Con todo el dinero que le daban a los estudiantes, no le extrañaría... Madre del amor hermoso...

"Si hubiera... ugggh... si hubieran querido matarme... lo habrían hecho." ... Misaki se preguntó que por qué le estaba contando aquello. -Es una tontería horrible...- pensaba, pero tenía que seguir hablando, o se dormiría, y eso sería lo peor. "...Casi pierdo la vida... así que en lugar de comprarme una pistola y sacar la licencia como NGGGAAAH" "...como cualquier persona normal... me fabriqué unos implantes... con los mejores materiales... y los mejores diseños... pienso revolucionar Arcadis, ya lo verás... Ja ja ja..."
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MensajeTema: Re: -ARTÍCULO- Odio a los genios. Pero le debo la vida a uno.   

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